RESERVA BIOLOGICA
DA PRAIA DO SUL
Una de las más importantes reservas de mata atlántica (plantas de baja alzada, ramificadas y leñosas) de Brasil se localiza en Isla Grande, en el litoral sur del Estado de Río de Janeiro.
Con el objetivo de proteger esta rara riqueza natural fueron creadas dos áreas de preservación dentro de la isla: el Parque Provincial de la Isla Grande y la Reserva Biológica Provincial de la Playa del Sur.
Ambas son un ecosistema cubierto de manglares, restingas (lenguas de arena o punta de piedras debajo del agua y a poca profundidad) y una vegetación tupida, baja e intrincada.
La reserva biológica de 3,600 hectáreas ocupa la tercera parte de la isla y es objeto de diversas investigaciones científicas y es asediado por turistas cautivados por sus deslumbrantes paisajes.
Restos humanos fosilizados hallados aquí revelaron una antigüedad de 3,000 años, según pruebas de carbono 14. La tribu guerrera de los Tupinambás y los Tamoios dominaban la región cuando llegaron hasta aquí los primeros portugueses. El líder Tupinambás, llamado Cunhambebe, sembró el terror entre los colonizadores pues solía decapitar a los europeos.
La zona fue también durante aquellos tiempos refugio de piratas, muchos de los cuales terminaron estableciéndose en la región.
Los turistas encontrarán en la isla vestigios de instalaciones y viviendas de los cazadores de ballenas, actividad cuyo auge tuvo su fin en la segunda mitad del siglo XIX.
Un pequeño poblado digno de visitar es la Villa del Aventurro, formada por los descendientes de los antiguos cazadores de ballenas que emparentaron con las indias del lugar.
En la reserva se encuentra uno de los mejor preservados manglares del Estado de Río de Janeiro. El río Capivari corre por un territorio que no ha sido alterado por la interferencia humana.
|
|
|