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Es probablemente el destino más visitado por el turismo internacional y los propios brasileños. Multitudes de extranjeros llegan a Bahía desde todos los puntos del planeta y suelen quedarse un poco más de lo que tenían previsto.
Mil kilómetros de playas de ensueño para todos los gustos y todas las expectativas; un protagonismo singular en la historia colonial del país; una invitación al ocio en contacto con tesoros ecológicos y un folclor colorido que se traduce en bailes, música, juerga y vida nocturna variada. Todo aquello, sumado a su sabrosa gastronomía marina y típica, además de los cientos de puntos atractivos y subdestinos, tanto en Salvador como en el resto del estado, hacen de Bahía un lugar inolvidable.
El sol reina a lo largo del año y los tesoros arquitectónicos de la ciudad han merecido el reconocimiento de la Unesco como Patrimonio Cultural de la Humanidad.
Esta tierra de gente morena es un polo de efervescencia cultural que se destaca en el escenario brasileño y es reconocido a nivel internacional. En la música, en la danza, en la literatura, en el cine, en las artes plásticas, en el folclor y en la rica y variada artesanía.
Salvador, Prado, Ilhéus, Itaparica, Porto Seguro, Santa Cruz Cabrália son algunos de lugares que no se puede dejar de visitar.
"Brasil nació aquí". Es un acertado slogan publicitario que dice mucho acerca de los orígenes del Brasil moderno. En 1500, el capitán portugués Pedro Alvarez Cabral y su escuadra arribaron por primera vez a la actual ciudad de Porto Seguro, en el litoral sur de Bahía. Casi cinco décadas después, en 1549, la corona portuguesa aprobó la fundación Salvador de Bahía, considerada la primera capital de Brasil. Actualmente lo es la ciudad de Brasilia.
El carnaval en Salvador es merecidamente famoso y atrae cada año a decenas de miles de turistas.
Quizá en ningún otro lugar del mundo se canta, baila y transpira más que en las incontables fiestas de Bahía.
Los visitantes pueden recorrer en la parte histórica de la ciudad algunas de las 34 iglesias coloniales y el Museo Afro-Brasileño dedicado a la cultura negra. Para ello debe el visitante situarse en el elevador Lacerda, una estructura art déco de ruidosos ascensores eléctricos, que sube y baja 85 metros en menos de quince segundos y transporta unos 28.000 pasajeros cada día entre la Ciudad Baja y la Ciudad Alta (casco colonial), situada sobre una colina.
Además de las incontables cosas que puede ver y hacer en Bahía, en el litoral sur se encuentra la ciudad de Porto Seguro, famosa por sus hermosas playas entre las cuales destacan Porto Seguro, Santa Cruz de Cabrália, Prado, Arraial D'Ayuda, Trancoso, Ilhéus y las Islas de Itaparica, Marea, Frailes y Monte de São Paulo.
En las ciudades del interior del Estado está el Parque Nacional de la Chapada Diamantina, con sus cascadas y cañones cubiertos de vegetación.
En contraste con la floreciente vegetación se extiende el sertón, región donde las lluvias se hacen de rogar y no humedecen los campos semidesérticos durante la mayor parte del año.
Son de gran interés lugares como Itabuna, la ciudad histórica de Cascada, las ferias semanales de la gran ciudad de Feira de Santana, el Parque Nacional Marino de Abrolhos y el río San Francisco.
El litoral bahiano es tapizado por arena blanca, dorado por el fuerte sol, refrescado por el Atlántico que aquí se torna de un tono verde-azulado; y está adornada con palmeras y dunas, salpicadas aquí y allá de lagunas, manglares, aldeas de pescadores y estuarios.
Entre las favoritas de los turistas están las playas de Sauípe, Arembepe, Imbassaí, Forte y Conde. Al sur se extienden Morro de Sao Paulo, adornada de corales; Ilhéus, de playas salvajes y estancias de cacao; Olivença, estancia hidromineral de aguas oscuras; Abrolhos, donde se practica buceo en un colorido mundo de corales.
Posee 932 kilómetros de litoral bañado por el Océano Atlántico, en que encontramos 2 bahías, más de 100 islas, muchas calas y numerosas desembocaduras de ríos.
A comienzos de su etapa republicana Bahía fue escenario de la llamada Guerra de Canudos, episodio recreado por Euclides da Cunha en "Los Sertoes" y, más tarde, por el peruano Mario Vargas Llosa en "La Guerra del Fin del Mundo".
Culinaria bahiana
Con fuerte influencia africana, es una de las más típicas de Brasil. Moquecas (cocidos de pescado, camarones y otros pescados fuertemente condimentados), bobó de camarón (cocido con salsa hecha de mandioca), sarapatel (hecho con partes del cerdo) y el vatapá (crema a base de maní) son algunos de los platos más famosos, servidos en restaurantes especializados. No te olvides de comer un delicioso acarajé, manjar que es el icono de Salvador. En sus tableros montados en las calles, las bahianas hacen ese 'pastelillo' hecho frito con una masa de habichuelas, vatapá, camarón y pimientas.
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