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BRASIL
AMAPA
El panorama que se abre a la vista es impresionante. Una selva inmensa donde el hombre occidental o nativo no ha penetrado aún, y donde la vida y la muerte se desenvuelven conforme a leyes naturales que datan desde la formación de la Tierra.
Pantanos que albergan cientos de especies de plantas y animales, una extensa red de ríos que cruzan la región, un bosque tropical moteado por inmensos lagos navegables aptos para la pesca y el paseo o la observación de aves y reptiles, en fin, caracterizan el territorio.
Amapá se localiza en el extremo norte de Brasil, es bañado por el río Amazonas y el Océano Atlántico. Tiene un área total de 143.453 kilómetros cuadrados sobre la que distribuye una población de 475.843 habitantes y 16 ciudades. En la lengua tupí, el nombre Amapá significa "El sitio de la lluvia" o "Tierra que acaba", debido a su ubicación en el continente.
Este es probablemente el único territorio de Brasil que conserva prácticamente intacta su enorme diversidad biológica. Solo el 1% de su selva amazónica, que cubre el 70% del Estado (140.276 km2), ha sido urbanizada o devastada.
Otra de las peculiaridades de Amapá es que posee diferentes ecosistemas con características amazónica, guayanense y marina, lo cual se observa en paisajes como planicie, campos inundables, mangues y florestas vírgenes. Las leyes del Estado preservan esta diversidad.
El Araguari es el mayor río del interior del Estado y donde acontece el fenómeno de la Pororoca (olas que se forman en la desembocadura del río con el Océano Atlántico), en la frontera con la Guyana Francesa.
Con abundantes cascadas y rápidos, estos ríos alimentan una gran variedad de peces, en particular el Tucunaré, pez símbolo de la pesca deportiva.
Como es previsible, Amapa ha apostado enfáticamente por el turismo ecológico como una fuente alternativa para atraer inversión y propiciar su desarrollo, aunque sumamente cuidadoso y progresivo para no alterar el frágil equilibrio natural. Pese a todo, el flujo de visitantes es todavía escaso, detalle que para muchos viajeros es más bien un aliciente para conocer cuanto antes este paraíso apenas mancillado por la civilización.
Su nombre inicial era Araguari y perteneció en un principio al Estado de Pará, pero en 1943 fue elevado a la categoría de Estado con el nombre actual. Este territorio fue objeto de guerras entre franceses, ingleses, holandeses y portugueses. Finalmente, una comisión internacional de arbitraje acordó garantizar la posesión definitiva a Brasil en 1900.
Macapá, la capital del Estado, es la mayor ciudad situada a los márgenes de río Amazonas. Está situada sobre la línea de Ecuador, en el área donde las aguas del inmenso río se encuentran con las del Atlántico.
Entre sus atractivos naturales cabe mencionar las playas fluviales de Araxá y Fazendinha, el Lago Curiarú. Un paseo por el río, cruzando la floresta, es muy buena opción.
También puede visitar en Macapá la Fortaleza de Sao José, considerada uno de los más imponentes monumentos militares de Brasil colonial. El templo católico de Sao José es la construcción más antigua de la ciudad, inaugurada en 1761. Aún preserva sus características originales.
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